For the Fieldwork the whole team stayed a week in San Pedro de Atacama. We tackled the minefields in three ways. First, we flew the drone over the mined territories. We filmed different tours imitating the height and speed of a walker, ie about 2 meters above the ground.

Second, we made a photographic and graphic record of the objects involved in the minefields, including the mines themselves, the mining and demining tools, military vehicles, signage, soil types, vegetation and rocks. Among these materials, we accessed the original military maps with which the minefields were drawn. These same maps, -handmade in the 1970s and 80s- are being used today to find and remove mines from the fields. Afterwards we used these drawings as a basis for designing part of the exhibition.

Finally, we interviewed approximately 20 people, residents and visitors to the area. We talked with a family of shepherds, tour guides, foreign tourists, academics, students, workers, municipal employees, teachers and military. Each drew a map representing the way they travel the territory, including minefields. Thus we built a small archive of subjective maps that reveal the intimate and everyday side of minefields and desert landscape of San Pedro.

Para el trabajo de Campo viajó todo el equipo por una semana a San Pedro de Atacama, donde se abordó los campos minados de tres maneras.  A través de una cámara-drone se realizaron videos sobrevolando los terrenos con minas y en proceso de desminado. Estos videos registran un recorrido similar en altura y velocidad a un caminante, es decir a unos 2 metros del suelo.

Además, se realizó un registro fotográfico y gráfico de los objetos implicados en los campos minados, incluyendo las minas mismas, las herramientas de minado y desminado, los vehículos militares, las señaléticas, los tipos de suelo, la vegetación y las rocas, entre otros. Entre estos materiales, accedimos a los mapas militares originales con los que se trazaban los campos minados. Estos mismos mapas -hechos a mano en los años 70’ y 80’- son los que utilizan hoy para encontrar y sacar las minas de los campos.

Por último, entrevistamos a aproximadamente 20 personas, residentes y visitantes de la zona. Conversamos con una familia de pastores, guías turísticos, turistas extranjeros, universitarios, escolares, trabajadores, empleados del municipio, profesores y militares. Todos ellos dibujaron un mapa representando la manera en que recorren el territorio, incluyendo los campos minados. Construimos así un pequeño archivo de mapas subjetivos que revelan el lado íntimo y cotidiano de los campos minados y el paisaje desértico de San Pedro.